Mediante este espacio mostraremos obras de arquitectura latinoamericanas que tienen, a nuestro parecer, ACTITUDES para con la ciudad y su entorno social y cultural que son dignos de ser destacadas, ya sea por su mirada Regionalista/contextualista, por un rescate de las tradiciones locales o por su voluntad de "hacer ciudad" mediante espacios públicos para la comunidad.

"Hacer arquitectura en Latinoamerica es un acto político ademas de estético y cultural,toda acción que transforme los espacios en función del bienestar, participación y la apropiación de la ciudad son necesarios, y es ahí donde la arquitectura no debe estar ausente."Rogelio Salmona

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Favela Paiting

Favela Paiting es un proyecto encabezado por dos artistas holandeses, Dre Urhahn y Jeroen Koolhaas (hijo de Rem), que comenzaron a trabajar juntos en el año 2005. En 2006 lanzaron este proyecto de hacer intervenciones artísticas en espacios públicos impulsados por la comunidad en Brasil.
Empezaron con 2 murales pintados en la comunidad de Vila Cruzeiro, Rio de Janeiro, con la ayuda de jóvenes locales. Si bien la idea inicial era pintar en zonas céntricas, donde todo visitante las pueda apreciar, la tercera fase “Oh Morro” del proyecto Favela Paiting, que comenzó en 2010 y termino recientemente, fue introducir su arte en Oh Morro, o la Colina en español, como se llama también a barrios pobres o favelas.
Desde este espacio apoyamos este tipo de intervenciones urbanas que dan alegría y unidad a los lugares públicos, generando un sentimiento de pertenencia muy grande por parte del habitante hacia su hábitat. Creemos que estos proyectos aportan y mucho a las ciudades y sobre todo a su gente, ayudando a la lucha en contra de la desigualdad.












Para mas información:

lunes, 12 de septiembre de 2011

Sucursal del cielo (4 Vigas)

Obra- Tumba en Piribebuy (En memoria de su padre)
Arquitectos- Solano Benítez, Alberto Marinoni
Colaboradores- Silvia Ortiz, Silvio Vázquez, Oliver Ortiz,
Adriana Sbetlier, Giovanna Pederzani, Gabriela Abente, Raúl Vera
Ubicación- Piribebuy, Paraguay
Superficie- 81M2
Año proyecto 2000
Año construcción 2001



Fragmento de una carta de Solano Benitez.

“...estoy construyendo un proyecto que me demoré diez años en hacerlo. Imaginá un cuadrado de 9 metros de lado en un paisaje muy particular, dos de los lados están bordeados de manera irregular por un pequeño arroyo de aguas cristalinas de 60 cm de ancho promedio, con pequeñas caídas de agua de 30 cm; y atravesando como en diagonal el cuadrado,transcurre otro curso menor que corre configurando una pequeña isla que desaparece a pocos metros, donde reconfluyen las aguas.Este cuadrado está conformado por cuatro vigas de hormigón sostenidas cada una por un solo pilar.




Te imaginarás, debido a la humedad de los cauces del arroyo, que este lugar está particularmente vegetado, y
que las vigas se entrecruzan con la densidad arbórea y los helechos de gran porte, sin molestar a ninguna  especie. El lugar así queda nombrado desde afuera con esta entrelazante estructura de hormigón.En la cara externa de cada una de las vigas, en el encofrado, se introdujeron hojas de amambay –un helecho muy característico de estos arroyos–, que estampa de esta forma su huella en el hormigón y fue ejecutado con la ayuda del maestro “Solanito”, mi apasionado hijo mayor.La cara interna de las vigas está recubierta de espejos,de forma tal que el espacio nombrado desde fuera desaparezca desde dentro.En el interior del cuadrado, esquivando las raíces, a la sombra de los árboles y poblado por el sonido del agua de los arroyos, hay una fosa, también de hormigón armado; que será de ahora en adelante, la tumba de mi padre.




Este proyecto lo abordé sistemática y periódicamente a lo largo de estos diez años que ya transcurrieron desde su muerte; y lo abandoné con la misma constancia con que surgía la necesidad de elaborarlo, cumpliendo un pedido suyo de ser enterrado en nuestra casa quinta de la localidad de Piribebuy, a 84 km de Asunción,en el departamento de la cordillera, en el lugar por él bautizado “Los Pilinchos”, sucursal del cielo.
Esta circunstancia de abordar el tema de la muerte, y en particular la de alguien tan amado, a lo largo
de este tiempo me hizo atravesar todos los estados de la melancolía imaginables –único justificativo a mi inoperancia como arquitecto.




El ingreso atravesando la señal de las vigas, por los cuatro espacios interrumpidos del perímetro, hace desaparecer el lugar o densifica el aire con una fuerza centrípeta muy especial, donde todo lo presente queda integrado, esperando el momento en que se tome asiento junto al lugar de la tumba, momento en el cual toda presencia es asimilada por los espejos, que en su infinita repetición del espacio, lo transforma ahora sí en un integrador centrífugo.Recordá que la altura de las vigas es la normal de una baranda, de aproximadamente 1.10 m de alto,entonces al estar parado en ese espacio, la vista normal recorre más metros que la superficie de 81m2 inscrita y resonante. 




Sé que es recurrente asociar la idea de los espejos al enamoramiento egoísta por excelencia, el narcisismo; pero hay una cosa que siempre me fascinó de los reflejos, la internalidad de “uno” y la externalidad de lo “otro” claudica en esta superficie, yo habito dentro mío, y yo soy el límite que me separa de lo otro. La excepción que abrazo con desesperación es el espejo. En el espejo yo estoy “allí”, en frente, fuera de mí mismo, habitando una otra dimensión que me iguala a todo lo demás, o que me permite habitar en otro mundo que no sea mi interior, en un plano de igualdad y simultaneidad; tal vez en el espejo tengamos
la máquina capaz de permitirnos el habitar de otra forma con nuestros seres... los amados ausentes, porque la
obscenidad de la muerte les arrancó de nuestro lado... los que son el amor imposible, porque nunca encontramos ni el espacio ni el tiempo que les permita existir.




Esta pequeña obra creo que tiene un particular carácter exorcisador para mí, y espero de ella un efecto por
demás positivo en el gerenciamiento relacional con todos mis fantasmas. Me gustaría que sepas que “la invención de Morel” sigue dando frutos –aunque muy influenciado además por mis queridos hermanos brasileños, también estoy tentado a explicar para ellos esta obra de la siguiente manera... 4 vigas... 4 pilares... 4 espejos... y una fosa– aunque la poesía concreta sea para mí una refrescante novedad..."


miércoles, 7 de septiembre de 2011

Parque Central de Mendoza - B4FS Arquitectos



Primer premio, concurso de anteproyectos
Autores:
Becker, Ferrari asociados a O. Fuentes en la etapa de anteproyecto
Destino:
Parque público, centro de exposiciones, confiteria, infraestructura urbana
Superficie:
13,6 ha
Estado:
CONSTRUIDO
Ciudad de Mendoza, Argentina, 2005


B4FS ARQUITECTOS - PARQUE CENTRAL DE MENDOZA






Implantado sobre antiguas tierras ferroviarias, el parque central logra recuperar este espacio abandonado, mejorando la calidad de vida de 120.000 habitantes. Además de introducir la naturaleza dentro de la ciudad, una de las premisas del proyecto fue la de rescatar los valores positivos que el vacío y la ausencia tenían en el sitio, entendidos como vocación de uso libre. El parque es concebido como un espacio público abierto a la multiplicidad de actividades deportivas y culturales, que extienden el sentido de recreación y contemplación de la naturaleza y al encuentro social que ofrece la vida en la ciudad.


Los trazados incorporan la geometría del Ferrocarril, como dato topográfico y simbólico y los puentes peatonales lo integran a los galpones que serán reciclados para actividades culturales y centro de conferencias. El parque potencia además la rehabilitación del tejido circundante, predominantemente residencial, considerando su borde como un elemento que valoriza el entorno inmediato.  
Los más de 1.200 árboles plantados dan lugar a diversos itinerarios y recorridos que generan experiencias cambiantes y situaciones en las que intervienen visiones largas y cortas, sonidos, distinta intensidad de luz, reflejos de agua, colores y luz nocturna. La explanada del reloj permite la realización de exposiciones, talleres recreativos, cine, danza y fiestas conmemorativas al aire libre. La relación entre el verde y el agua, trabajosamente lograda, contribuye a transformar este espacio en un verdadero oasis en la ciudad.








Información: www.b4fs.com



viernes, 5 de agosto de 2011

La Mítica Escuela de Arquitectura de Tucumán



El arquitecto Eduardo Saturnino González, diserto en el Museo Sívori sobre el sueño que sigue deslumbrando luego de 60 años, teniendo como eje quien fuera su creador y Director hasta 1950: el Arquitecto Jorge Vivanco. Una verdadera clase de historia de la arquitectura.





lunes, 1 de agosto de 2011

Casas de carton




                                                             Que triste se oye la lluvia
                                                             en los techos de cartón.
                                                             Que triste vive mi gente
                                                              en las casas de cartón.

                                                             Viene bajando el obrero
                                                           casi arrastrando sus pasos
                                                                por el peso del sufrir.
                                                            Mira que mucho ha sufrido
                                                               mira que pesa el sufrir

                                                           Arriba deja la mujer preñada
                                                               abajo está la ciudad
                                                            y se pierde en su maraña

                                                           Hoy es lo mismo que ayer,
                                                            es un mundo sin mañana.

                                                            Que triste se oye la lluvia
                                                             en los techos de cartón.
                                                             Que triste vive mi gente
                                                             en las casas de cartón.

                                                             Niños color de mi tierra
                                                          con sus mismas cicatrices
                                                           millonarios de lombrices
                                                                      y por eso...
                                                           que triste viven los niños
                                                            en las casas de cartón.

                                                         Que alegres viven los perros,
                                                               casa del explotador.

                                                            Usted no lo va a creer
                                                         pero hay escuelas de perros
                                                              y les dan educación
                                                       pa' que no muerdan los diarios,
                                                                  pero el patrón
                                                            hace años muchos años
                                                       que está mordiendo al obrero.

                                                         Que triste se oye la lluvia
                                                          en los techos de cartón
                                                        que lejos pasa la esperanza
                                                            en las casas de cartón.


Autor-Alí Primera
Interprete-Los Guaraguao

Solano Benitez, reconocido arquitecto paraguayo, señala que “la arquitectura, en este momento, como disciplina, es prácticamente inútil” él sostiene que “si hablamos de la gran cantidad de gente que viene y dice: ‘arquitecto yo quiero tener una buena casa, sueño con un espacio en el que pueda disfrutar con mis hijos, que ellos duerman, etc. Ahora mi problema es que tengo 100 dólares’. Mi respuesta o la de cualquiera en general es ‘bueno, lo que tiene que hacer es esforzarse más, conseguir más dinero y cuando alcance los estándares habituales con los yo opero venga a mí y entonces voy a ser capaz de entregarle, desde mi comodidad, una respuesta a su necesidad’. Si queremos que nuestra disciplina tenga compromiso social y se entienda, hay que salir a construir ese puente, y eso pasa por romper la obsolescencia e indiferencia con la que operamos hoy en día, ya que solamente trabajamos para una delgada capa social -la que tiene poder adquisitivo,- que es con la que se pueden aplicar los recursos y la tradición de lo que estamos manejando hoy.

Teniendo en cuenta que solo en América Latina hay 200 millones de pobres, me pregunto ¿no es un campo propicio para trabajar? Mínimamente es un llamado a la reflexión.

martes, 26 de julio de 2011

Una "curva" en el paisaje del cerro

Obra- Casa Garcia Bernasconi
Autor- Arq. Eduardo Sacriste
Año- 1964-1968
Ubicación- Cerro San Javier,Tucumán, Argentina
Superficie cubierta-120 M2


La obra de Sacriste propone una equilibrada síntesis entre el funcionalismo y una voluntad formal que incorpora, desde el inicio, aquellos elementos que hacen que la arquitectura obtenga identificación respecto de la región en la que se implanta: el respeto por la realidad geográfica y por las tradiciones espaciales y constructivas del Noroeste, sumado a la justa valoración de la historia, de los mandatos climáticos del lugar y de la memoria de la arquitectura popular. Se trata, en síntesis, de una arquitectura que ha respondido históricamente a la cultura y a la idiosincrasia de la zona en que construye, sin renunciar nunca, por ello, a la más acabada modernidad en su propuesta, claro que en este caso se trata de una modernidad propia, ya no ajena.




La casa García/Bernasconi situada en un medio semirural sobre el cerro San Javier, cumple acabadamente con sus imperativos funcionales, pero lo que la distingue es su intencionalidad manifiesta de arraigo regional, la aplicación que en ella se vislumbra de la sabia máxima de Spengler, de cuyo pensamiento Sacriste se consideraba tributario: “La vivienda es un vegetal que crece en el paisaje materno”.



De hecho el arquitecto sostiene que la forma curva de la casa fue determinada por las cotas del terreno, como una sugerencia del paisaje, además de adecuarse mejor al entorno debido a la topografía curva y ondulada de la zona. El diseño, a su vez, parte de un segmento de círculo buscando de esta manera las mejores vistas del paisaje y las mejores orientaciones.


Recurriendo a los materiales del lugar, como piedra en los muros exteriores, techos aislados con tierra y césped y la galería integrada a la vivienda se logra una estética que rescata el espíritu del lugar y a su vez su reinterpretación moderna asegura, la continuidad de rasgos culturales reconocibles y la renovación de los mismos a la luz de la estética racionalista, resaltando el espíritu de su tiempo.





Sacriste decía que “los nidos de los pájaros además de ser formalmente perfectos, son estándar, están siempre bien orientados, construidos con una técnica clara y definida, cumplen correctamente su función, creo que deberíamos volver a las fuentes” y asimismo sostenía que una vivienda “no debe ser pensada como obra de arte, sino como el lugar que dé las posibilidades de que en ella se realice un hogar, para que responda cálidamente a un determinado modo de vivir, de trabajar, de amar, de soñar y de educar” y nosotros pensamos que en este ejemplo estas dos máximas pensadas por el arquitecto se cumplen a rajatabla, es un volver a las fuentes y a su vez logra una vivienda-hogar con todo lo que eso significa.

miércoles, 20 de julio de 2011

Cucurrucucú Paloma - Caetano Veloso

"Seamos realistas y hagamos lo imposible." - Ernesto "Che" Guevara


CUCURRUCUCU PALOMA

Dicen que por las noches
no más se le iba en puro llorar;
dicen que no comía,
no más se le iba en puro tomar.
Juran que el mismo cielo
se estremecía al oír su llanto,
cómo sufrió por ella,
y hasta en su muerte la fue llamando:

Ay, ay, ay, ay, ay cantaba,
ay, ay, ay, ay, ay gemía,
Ay, ay, ay, ay, ay cantaba,
de pasión mortal moría.

Que una paloma triste
muy de mañana le va a cantar
a la casita sola
con sus puertitas de par en par;
juran que esa paloma
no es otra cosa más que su alma,
que todavía espera
a que regrese la desdichada.

Cucurrucucú paloma, cucurrucucú no llores.
Las piedras jamás, paloma,
¿qué van a saber de amores?
Cucurrucucú, cucurrucucú,
cucurrucucú, cucurrucucú,
cucurrucucú, paloma, ya no le llores